No se puede realizar un buen tratamiento ortodóntico sin haber hecho previamente un buen diagnóstico.
Antes de empezar a poner aparatos, es necesario hacerse unas preguntas:
¿Qué tamaño tendrán los dientes definitivos del niño?
¿Van a caber todos los dientes en su boca?
¿Cómo va ha ser su cara cuando sea adulto?
¿Cuánto y cómo van a crecer sus maxilares?
¿Van a tener muelas del juicio y van a poder hacer erupción?
Para conocer las respuestas a estas y a otras preguntas, se necesita realizar unas pruebas que una vez analizadas, medidas y estudiadas, nos permitirán completar un diagnostico y un plan de tratamiento.
Estas pruebas o registros son los siguientes:
1. MODELOS DE ESTUDIO
Son unas reproducciones de los dientes y encías en escayola dura; se realizan con unos moldes o impresiones tomados previamente en la boca del paciente con una pasta elástica.
Con estos modelos y con la ayuda de un articulador, se estudia la relación de los dientes superiores con los inferiores. Se miden todos los dientes para calcular la posibilidad de que quepan todos en las arcadas y prever su posición final.
2. FOTOGRAFÍAS
- Extraorales o de la cara: se hacen en distintas posiciones para poder estudiar las facciones del paciente, sus labios, sonrisa, etc.
- Intraorales o de los dientes: también desde diferentes posiciones, sirven para observar posibles malposiciones, el color, manchas, etc.
3. RADIOGRAFÍAS
Ortopantomografía o panorámica: nos da una visión general de los huesos, los dientes y sus raíces, permitiendo el estudio tanto de las piezas presentes en la boca, como de las que harán erupción en el futuro y sus posibles anomalías de posición o número.
- Teleradiografía
es una radiografía de la cara con la que se estudia la forma y crecimiento de huesos, la posición de los dientes y los tejidos blandos; para la medición de estos nos servimos de la cefalometría. También podemos observar en ella las vías aéreas, las amígdalas y las vegetaciones.
- Otros tipos de radiografías
como la del carpo o mano, oclusales, tomografías, etc. nos sirven de ayuda en muchos casos.
Con todos estos registros se hace el diagnóstico y el plan de tratamiento, se evalúan los cambios a lo largo de todo el proceso y se compara el estado inicial con los resultados obtenidos al final del mismo.



