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¿Qué son los caninos altos y por qué aparecen fuera de su lugar?

Cuando los dientes no salen donde deberían, el resultado es visible a simple vista. Uno de los casos más comunes es el de los caninos altos. Se ven como dientes descolocados, en una posición más elevada de lo normal, y pueden afectar tanto a la estética como a la mordida. En este artículo se explica por qué ocurre, qué consecuencias tiene y cuándo conviene tratarlos.

Los caninos altos son dientes que no han erupcionado en su lugar natural. En lugar de salir alineados con los otros dientes, se sitúan en una posición más alta en la encía. Esto suele pasar porque no encuentran espacio suficiente en el arco dental para salir correctamente. También puede deberse a una erupción tardía, dientes temporales que no han caído a tiempo o una posición anómala en el hueso. Los caninos permanentes suelen salir entre los 11 y 13 años. Si a esa edad no han bajado o lo hacen de forma irregular, conviene consultar a un especialista.

¿Por qué se desvían los caninos?

  1. Falta de espacio: Cuando no hay hueco en el maxilar, los dientes se apiñan. Los caninos, al tener una erupción más tardía, se ven obligados a buscar otra ruta.
  2. Dientes de leche retenidos: Si el canino temporal no cae cuando debe, impide la salida del definitivo. El nuevo diente puede desviarse hacia arriba o hacia el paladar.
  3. Genética: La forma del hueso maxilar y la posición de los dientes pueden heredarse. Si uno de los padres tuvo caninos altos, es más probable que los hijos también los tengan.
  4. Hábitos orales o falta de seguimiento: Una detección tardía puede hacer más difícil corregir la posición del diente. Las revisiones periódicas ayudan a detectar el problema a tiempo.

¿Qué problemas pueden causar los caninos altos?

No es solo una cuestión estética. Los caninos tienen una función clave en la mordida, ya que guían el movimiento lateral de la mandíbula. Si están mal posicionados, pueden afectar al resto del sistema dental.

  • Apiñamiento dental: los caninos fuera de lugar empujan otros dientes, creando desorden en toda la arcada.
  • Mala oclusión: la mordida no encaja bien, lo que puede generar molestias al comer o hablar.
  • Desgaste desigual: al faltar el contacto correcto, otros dientes sufren más desgaste.
  • Problemas en las encías: los dientes fuera de lugar pueden dificultar la higiene y favorecer la acumulación de placa.

¿Cómo se diagnostican los caninos altos?

Un dentista puede detectar un canino alto con una simple revisión visual. Sin embargo, para conocer su posición exacta es necesario hacer una radiografía panorámica o una imagen 3D (CBCT).

Estas pruebas permiten ver si el diente está en el hueso, si se ha desplazado hacia el paladar o si está bloqueando otros dientes permanentes.

¿Qué tratamiento existe para los caninos altos?

El tratamiento depende de la edad del paciente, la posición del diente y si ha salido total o parcialmente.

  1. Seguimiento y espacio: En niños, a veces basta con retirar el diente de leche y dejar que el canino baje solo. Esto solo funciona si hay espacio disponible.
  2. Tracción ortodóntica: Cuando el canino está incluido (dentro del hueso), puede guiarse hasta su sitio con tratamientos de ortodoncia. Se coloca un aparato fijo y se aplica una pequeña fuerza para mover el diente hacia su posición correcta.
  3. Cirugía de exposición: En algunos casos, el diente no visible necesita una pequeña intervención quirúrgica para exponerlo. Después, se coloca un bracket para ayudar a bajarlo con ortodoncia.
  4. Extracción del diente: Cuando el canino está mal posicionado y no puede rescatarse, se valora su extracción. Esto es poco común y solo se hace si no hay otra alternativa.

¿Cuándo hay que tratar un canino alto?

Cuanto antes se detecte, mejor. A partir de los 9 años se pueden hacer radiografías para controlar la erupción de los caninos. Si a los 12 no han salido o están fuera de lugar, conviene actuar. La intervención temprana evita tratamientos más largos y complejos en la adolescencia o en la edad adulta.

Hay que atender a que los caninos altos no siempre duelen. Algunos pacientes sienten molestias cuando el diente empuja desde el interior. En otros casos no hay dolor, pero sí molestias al masticar o hablar. En todo caso, la incomodidad estética y funcional suele ser suficiente motivo para buscar una solución.

El tratamiento suele ser combinado. El ortodoncista se encarga de mover el diente y alinear la mordida. El cirujano oral puede intervenir si es necesario exponer el diente. En Clínica Ponce este tipo de casos se evalúan de forma personalizada, con estudios de imagen y planificación digital para lograr resultados precisos y estables.

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