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Consejos para el uso de brackets

Desde siempre, los brackets metálicos han sido el método más tradicional y más utilizado a lo largo de los años. Tradicionalmente, la ortodoncia metálica suponía un problema para la mayoría de las personas, sin embargo, a lo largo del tiempo, los brackets metálicos se han vuelto una tendencia. No obstante, para aquellos que le dan una gran importancia a su aspecto, hay otras opciones para alinear sus dientes, como por ejemplo la ortodoncia Invisalign, los brackets de zafiro o los linguales. Por lo tanto, la estética ya no supone un problema a la hora de ponerse ortodoncia. Sin embargo, hay otras complicaciones muy comunes de los brackets que los pacientes pueden sufrir a menudo.

Probablemente los más mayores se acuerdan de los brackets metálicos que llevaban hace tiempo los niños y los adolescentes, pero estos aparatosos brackets, con hierros y piezas metálicas que incluso se aplicaban a toda la cabeza. Hoy en día la ortodoncia puede pasar perfectamente desapercibida y el tema estético ya no es un problema. Por ese motivo, los tratamientos de ortodoncia son, hoy en día, cada vez más solicitados por jóvenes, adolescentes e incluso adultos. Aun así, hay varias complicaciones que pueden tener los pacientes de ortodoncia que quizás deben conocer antes de embarcarse en la aventura de conseguir los dientes perfectos.

Siempre podemos consultar con los profesionales para que nos ayuden a reducirlas

El tratamiento de ortodoncia, normalmente no suele tener muchas complicaciones si sigues las instrucciones de nuestros profesionales. Sin embargo, cuando un paciente pasa los primeros días de ortodoncia, es normal que sufra algunas pequeñas molestias a causa de la ortodoncia. La molestia más habitual son los pequeños movimientos que realizan los dientes los primeros días de ortodoncia. Estos pequeños movimientos causan algunas molestias, sin embargo, a lo largo de los días el dolor o las molestias van desapareciendo, ya que nuestros dientes acaban adaptándose al tratamiento.

Lo más común es sentir, además, algunos roces con las piezas metálicas de la ortodoncia. Estos roces pueden provocar pequeñas heridas y llagas que resultan en ocasiones dolorosas. Los roces se pueden evitar utilizando pequeños trozos de cera especial de ortodoncia. Sin embargo, a la larga nuestros labios y encías acabarían acostumbrándose a las piezas metálicas. Por lo tanto, la cera puede servirnos al principio hasta adaptar nuestra boca a la ortodoncia. Otro problema muy común es la higiene durante este tratamiento. Los brackets son unas piezas en las cuales se pueden acumular una gran cantidad de suciedad si no seguimos unos hábitos de higiene especiales.

En ocasiones perder la fijación del bracket dental puede ser un problema, ya que sin la fijación el tratamiento de ortodoncia no podrá realizarse de forma correcta. Esto puede ocurrir cuando estamos comiendo algún alimento duro o pegajoso, ya que el bracket puede despegarse si no tenemos cuidado con los alimentos que comemos. Si el arco se desplaza, de forma que este sale más por un lado que por el otro, es habitual que esto cause dolores y molestias también, ya que podría clavarse en la boca. Con una visita al ortodoncista podemos arreglar estos dos problemas.

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