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¿Cambia la cara el tratamiento de ortodoncia?

La ortodoncia es un tratamiento que aplicamos en Clínica Ponce de León para corregir o prevenir malposiciones de los dientes y hacer que la sonrisa sea más bonita. No obstante, cuando aplicamos este tratamiento, muchos pacientes vienen con dudas sobre si después sentirán cambios. A continuación, hablaremos sobre los efectos que produce la ortodoncia en el rostro, además de los efectos que produce en la anatomía dental.

El tratamiento de ortodoncia sirve para realizar todo tipo de movimientos en las piezas dentales con la finalidad de mejorar la estética, la salud de la boca y los dientes del paciente. Con la ortodoncia, no solo podremos conseguir una sonrisa mucho más estética sino también una mordida que encaja, más salud bucodental al tener menos probabilidad de sufrir caries y desgastes en los dientes a la hora de masticar. Las anomalías más comunes que se suelen tratar mediante la ortodoncia son:

El apiñamiento dental

El apiñamiento dental es la falta de espacio entre los dientes, es decir, cuando las piezas dentales se sobreponen una encima de otra, cosa que dificulta la higiene interdental y afecta a la estética de la sonrisa. Cuando tenemos sobremordida, los dientes de arriba tendrán una posición más hacia delante que los de abajo y esto puede dificultar la mordida, ya que los dientes no encajan bien.

La sobremordida

El tratamiento de la ortodoncia es necesario por cuestiones de salud cuando tenemos la sobremordida, pero no realizará siempre un gran cambio estético, ya que, a la hora de sonreír, casi siempre los dientes que se descubren son los de arriba, mientras que los de abajo se quedan cubiertos. Sin embargo, cuando hay sobremordida observaremos que el labio superior sobresaldrá mucho más que el inferior, ya que los dientes tienen una posición más adelantada.

El diastema

El diastema es una malposición muy habitual en niños, pero hay también una gran cantidad de pacientes de edad adulta que sufren este problema. Consiste en tener los dientes separados. El cambio que se realiza mediante la ortodoncia o las carillas se aprecia solo cuando sonreímos y probablemente no supondrá un gran cambio en la forma del rostro. Si tenemos los dientes hundidos, en cambio, observaremos que nuestros labios se hunden también hacia dentro, imitando la posición de los dientes, por lo que, en este caso, un tratamiento de ortodoncia podría corregir nuestra anatomía facial.

Mordida abierta y cruzada

Lo contrario ocurre cuando tenemos la mordida abierta y los dientes sobresalen hacia fuera. En este caso, los labios también suelen adoptar esta forma, debido al hueco que hay entre las arcadas de los dientes. La ortodoncia, en este caso, supondrá un cambio considerable y muy positiva en la estética del rostro del paciente, sobre todo cuando lo observemos de perfil. En el caso de la mordida cruzada, observaremos que los dientes no tienen relación entre ellos y no encajan. Esto afectará de forma notoria a la simetría del rostro: la ortodoncia puede ayudarnos.

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